Entendía con besos el mar de tus labios...♥ :D

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For Jensen, what is your favourite Sam iteration and for Jared, what is your favourite Dean iteration? ()

(Source: out-in-the-open, via we-feel-infinite11)

Entrar en Tumblr. Salir con ganas de tener sexo, de tatuarte, de comer, de tener un gato y de suicidarte por feo.

rasec01:

Estooo!

(Source: i-hate-everybodyyy, via we-feel-infinite11)


Apapachenme.
svz26:

Para los que no han leído el libro completo, aquí va el capitulo entero desde donde se queda la imagen:El 17 de mayo le dije “Creo que estoy enamorado de usted”, y ella había contestado: “Ya lo sabía”. Me sigo diciendo eso, la oigo diciendo eso, y todo este presente se vuelve insoportable. Dos días después: “Lo que estoy buscando denodadamente es un acuerdo, una especia de convenio entre mi amor y su libertad”. Ella había contestado: “Usted me gusta”. Es horrible cómo duelen esas tres palabras. El 7 de junio la besé y a la noche escribí: “Mañana pensaré. Ahora estoy cansado. También podría decir feliz. Alerta ante mí mismo, ante la suerte, ante ese único futuro tangible que se llama mañana. Alerta es decir: desconfiado”. Sin embargo, ¿de qué me sirvió esa desconfianza? ¿Acaso la aproveché para vivir más intensa, más afanosa, más perentoriamente? No, por cierto. Después adquirí cierta seguridad, pensé que todo estaba bien si uno era consciente de querer, y de querer con eco, con repercusión. El 23 de junio me habló de sus padres, de la teoría de la felicidad creada por su madre. Quizá yo debiera reemplazar mi inexorable Suegra Universal con esta imagen buena, con esta mujer que entiende, que perdona. El 28 tuvo lugar el hecho más importante de mi vida, Yo, nada menos que yo, terminé por rezar: “Que dure”, y para presionar a Dios toqué madera sin patas. Pero quedó demostrado que Dios era incorruptible. Todavía el 6 de julio me permití anotar: “De pronto tuve conciencia de que ese momento, de que esa rebanada de cotidianidad, era el grado máximo de bienestar, era la Dicha”, pero en seguida yo mismo me di bofetadas de alerta. “Estoy seguro de que la cumbre es un breve segundo, un destello instantáneo, y no hay derecho de prórrogas”. Lo escribí fallutamente, sin embargo; ahora lo sé. Porque en el fondo yo tenía fe en que hubiera prórrogas, en que la cumbre no fuera sólo un punto, sino una larga, inacabable meseta. Pero no había derecho a prórrogas, claro que no. Después escribí lo de la palabra “Avellaneda”, de todos los significados que tenía. Ahora pienso: “Avellaneda” y la palabra significa: “No está, no estará nunca más”. No puedo.

Posesion maligna.
Lo encontré como desayuno, su cuerpo desnudo aún con aroma a deseo, a sudor y piel.
Me recorrieron las ganas desde la punta del pie hasta el último cabello.
Acerqué mis labios hasta su boca y lo besé desesperadamente, como si tuviera urgencia de sentirlo arder entre mi carne.
Hay paraísos que se encuentran deslizando las manos al sur, pedazos de utopía y trocitos de gloria que se esconden bajo las sábanas.
Su respiración que se cortaba, su pulso que crecía, mi corazón se aceleraba.
Estábamos vivos, muy vivos en una tierra donde la muerte es un premio y renacer entre olas de colores una bendición.
Lo desayuné exquisitamente, me vació las ganas y lleno mi cuerpo, dejándome en el alma una sensación de escalofrió que recorre mi espalda cada vez que recuerdo su vida entre mis piernas y mi corazón en su pecho.
—Mercedes Reyes Arteaga